Lunes, 25 Diciembre 2017 19:59

comentario de navidad

Confieso que no me gustan las felicitaciones de Navidad que silencian el misterio cristiano con un «felices fiestas». Comprendo que sea así, pues no todos profesan la fe cristiana ni celebran sus misterios. Me llama la atención, sin embargo, que en una sociedad hambrienta de compasión, solidaridad, ternura y cercanía, no se explote más la esencia de la Navidad: Dios hecho carne para vivir siempre junto a los hombres. Podrá creerse o no esta verdad, pero constituye un patrimonio del espíritu difícil de enajenar. Se ha hecho viral, diríamos con lenguaje moderno. Y hasta aquellos que no creen, desearían que fuera verdad.

            Dios no ha puesto límites a su comunicación. No le ha bastado crear el mundo, ha querido vivir en él como un hombre más – siervo, pastor, amigo, esposo, taumaturgo – y ha venido, en su Hijo, para consolar a su pueblo, como dice hoy Isaías. No ha querido seguir hablándonos

Lunes, 25 Diciembre 2017 19:50

Comentario de navidad

Confieso que no me gustan las felicitaciones de Navidad que silencian el misterio cristiano con un «felices fiestas». Comprendo que sea así, pues no todos profesan la fe cristiana ni celebran sus misterios. Me llama la atención, sin embargo, que en una sociedad hambrienta de compasión, solidaridad, ternura y cercanía, no se explote más la esencia de la Navidad: Dios hecho carne para vivir siempre junto a los hombres. Podrá creerse o no esta verdad, pero constituye un patrimonio del espíritu difícil de enajenar. Se ha hecho viral, diríamos con lenguaje moderno. Y hasta aquellos que no creen, desearían que fuera verdad.

            Dios no ha puesto límites a su comunicación. No le ha bastado crear el mundo, ha querido vivir en él como un hombre más – siervo, pastor, amigo, esposo, taumaturgo – y ha venido, en su Hijo, para consolar a su pueblo, como dice hoy Isaías. No ha querido seguir hablándonos

Viernes, 22 Diciembre 2017 08:07

IV Domingo de Adviento

Feliz Navidad

 

            Confieso que no me gustan las felicitaciones de Navidad que silencian el misterio cristiano con un «felices fiestas». Comprendo que sea así, pues no todos profesan la fe cristiana ni celebran sus misterios. Me llama la atención, sin embargo, que en una sociedad hambrienta de compasión, solidaridad, ternura y cercanía, no se explote más la esencia de la Navidad: Dios hecho carne para vivir siempre junto a los hombres. Podrá creerse o no esta verdad, pero constituye un patrimonio del espíritu difícil de enajenar. Se ha hecho viral, diríamos con lenguaje moderno. Y hasta aquellos que no creen, desearían que fuera verdad.

            Dios no ha puesto límites a su comunicación. No le ha bastado crear el mundo, ha querido vivir en él como un

La parábola del siervo que recibe de su señor el perdón de una enorme deuda y que, a su vez, se niega a condonar a un compañero una pequeña cantidad de dinero, es utilizada por Jesús para enseñarnos una verdad que nos cuesta aprender y vivir: que debemos perdonar como Dios perdona. La parábola tiene su origen en una pregunta de Pedro a Jesús: «Si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar, hasta siete veces?». Jesús, mediante un juego de palabras con el número siete, símbolo de perfección en el judaísmo, le responde: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete», que equivale a decir, siempre que te lo pida. Y, para aclarar esto, Jesús cuenta la parábola que se lee este domingo. Dios se esconde detrás del señor indulgente que perdona todo, mientras que el hombre queda retratado en el siervo sin entrañas que mete en la

No corren tiempos buenos para la Iglesia, para la Iglesia en general y para cada asamblea de cristianos que se reúne a celebrar la Eucaristía. La deserción de las jóvenes generaciones, y de las adultas de media edad es un fenómeno general. Abundan los mayores, que siguen fielmente constituyendo nuestras asambleas litúrgicas. No es un fenómeno nuevo. La carta a los Hebreos, escrita hacia el año 70 d.C., constata que muchos abandonan las asambleas, y en algunas épocas del cristianismo el abandono de la fe ha hecho pensar que la Iglesia agonizaba lentamente. En el sínodo sobre Europa del año 2012 sorprendió el término de «apostasía silenciosa» para describir la situación de nuestro tiempo. Es evidente que esta situación entristece a pastores y fieles y  amenaza con el desaliento.

Viernes, 01 Septiembre 2017 15:06

XXII Domingo el TO (A): Arruinar la vida.

 

Nadie desea arruinar la vida. Atenta contra el instinto básico de supervivencia y de felicidad. La humanidad está llena de ejemplos de personas que han dado al traste con su vida, la han perdido como en un juego de azar, echando todo a una sola carta. Paradójicamente no son personas pobres, sin recursos ni posibilidades de éxito. Los parias de este mundo tienen incluso más recursos para sobrevivir que ciertos beneficiados por la dicha, que, en la cima de la fama, del poder y del éxito se han derrumbado como la estatua del libro de Daniel con la cabeza de oro y los pies de barro. No es ninguna desmesura decir que la razón de la ruina ha sido siempre la actitud egolátrica de quien se ama a sí mismo por encima de todo y,

La relación entre Pedro y Jesús ha quedado definida en el encuentro de Cesarea de Filipo, que narra el evangelio de este domingo. Jesús se interesa por conocer qué piensa la gente de él y lo pegunta a sus discípulos. Las contestaciones son variadas: unos dice que Juan Bautista, otros que Elías, Jeremías o uno de los profetas. Jesús da un paso más y pregunta qué piensan de él sus discípulos. La respuesta inmediata viene de Pedro: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo». Esta respuesta sintética no se contenta con decir lo que algunos sospechaban: Jesús es el Mesías. Añade algo más: El Hijo de Dios vivo. ¿De dónde viene este segundo nombre? En el salmo 2 (versículo 7) Dios se dirige al Mesías y le

Sábado, 19 Agosto 2017 16:28

XX Domingo del TO (A): Migajas de pan

Siempre ha sorprendido, en el pasaje de Jesús y la cananea que leemos este domingo, la constancia en la súplica de esta mujer que pide la curación de su hija. Sorprende sobre todo que, ante la negativa de Cristo y el aparente desprecio de sus palabras por pagana, ella responda con la firmeza de la fe en un gesto de humildad que cautiva a Cristo. Para comprender bien este pasaje, es preciso saber que Jesús entendió su misión como enviado principalmente al pueblo de Israel; por eso, cuando los discípulos interceden para que atienda a la cananea que viene gritando detrás de ellos por la curación de su hija, Jesús afirma: «Sólo me han enviado a las ovejas descarriadas de Israel». Sabemos, sin embargo, que Jesús hizo alguna incursión en territorios paganos y también

Sábado, 12 Agosto 2017 11:01

XIX Domingo del TO (A): La fe y la duda

 

La fe y la duda van a menudo de la mano. No son incompatibles. Creemos en Dios y en el poder de su palabra, pero nos amenaza la duda cuando sentimos su ausencia o su silencio. Dudamos ante los misterios de la fe, pero se acrecienta la fe cuando nos fiamos de quién los ha revelado. La fe aniquila la duda, y la duda nos remite a la fe. Quien lea el diario íntimo de Unamuno percibirá el contraste de la actitud creyente y la incrédula cohabitando y batallando en su alma según se dejase llevar por el orgullo de la inteligencia o la sencilla humildad de la fe.

Cuando Jesús se acerca a sus discípulos andando sobre el agua, en una noche de tormenta, Pedro le pide, para asegurarse de

 

El día 6 de Agosto la Iglesia celebra la Transfiguración del Señor, que este año cae en domingo. Los tres evangelios sinópticos narran el hecho que, a partir del siglo IV, se sitúa en el monte Tabor donde existe una bella basílica que lo conmemora. En el Oriente cristiano, la Transfiguración ejerce una enorme influencia en la mística y en la iconografía. Es un misterio que invita a la contemplación de Cristo, quien, al transfigurarse, anuncia su futura resurrección. Para entender bien el significado de la Transfiguración hay que considerar algunas claves de lectura que nos ofrece el texto.

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