Sábado, 26 Mayo 2018 18:14

«Sólo quiero que le miréis a él»

El domingo de la Santísima Trinidad la Iglesia celebra la jornada de oración conocida por la expresión latina «pro orantibus», es decir, por las personas que dedican su vida enteramente a la oración por la Iglesia y por la humanidad en los conventos de clausura. Son hombres y mujeres que viven la regla de grandes santos y santas que fundaron comunidades donde el silencio, la oración y el trabajo son los medios para alcanzar la unión con Dios a la que aspiran. Nos son familiares algunos nombres de estos fundadores, cuyos monasterios se han convertido en oasis de luz y de paz y en centros creadores de cultura y de fraternidad, ya que acogen dentro de sus muros a quienes buscan tiempos de silencio y de oración. San Jerónimo, san Benito, san Bernardo, santa Clara, santo Domingo de Guzmán, santa Teresa de Jesús y san Juan de la Cruz, por citar sólo algunos. En Segovia tenemos la suerte de contar con el monasterio de monjes jerónimos de El Parral, el único que existe de

Martes, 22 Mayo 2018 19:57

Pentecostés

Decía el beato Pablo VI que la Iglesia está necesitada de un Pentecostés permanente. Necesita fuego en el corazón y profecía en los labios. Así es desde sus orígenes: fuego que abrasa los corazones de los hombres y profecía en los labios para proclamar el evangelio de Jesucristo a todos los pueblos. La Iglesia se manifiesta públicamente en Pentecostés, cuando el grupo apostólico, con María, recibe el bautismo de fuego prometido por Jesús. En ese momento son investidos del poder espiritual de Cristo para continuar su obra y llamar a los hombres a formar parte del Pueblo de Dios que camina en la historia.

En el libro de los Hechos de los Apóstoles se narra el acontecimiento de Pentecostés con todo detalle y se presenta Jerusalén como el lugar donde se ha reunido la totalidad de los pueblos conocidos, para indicar la unidad del género humano llamado a recibir el evangelio de Cristo. Es el fenómeno opuesto al que tuvo lugar en Babel. Allí, Dios castigó al

En la Ascensión de Jesús a los cielos coincide la partida hacia su Padre y el comienzo de la Iglesia. Ambos aspectos son inseparables. Jesús deja de ser visible para los suyos y la Iglesia inicia su misión en el mundo. Dejar de ser visible no quiere decir que Jesús se convierta en un ser pasivo o mero espectador de lo que sucede en su Iglesia. Al final de su evangelio, Marcos dice que Jesús, sentado a la derecha del Padre, cooperaba con los apóstoles y confirmaba con señales su acción. Cristo sigue siendo el Señor de la historia y Cabeza de su Iglesia. Nadie puede ocupar su puesto, pues permanece vivo para siempre.

            Momentos antes de ascender a los cielos, Jesús anuncia a los apóstoles que serán bautizados con el Espíritu y éstos le hacen una pregunta muy significativa: «¿Es ahora cuando vas a restaurar la soberanía de Israel?». No han comprendido nada: siguen mirando la misión de Cristo

Martes, 22 Mayo 2018 19:54

«Os llamo amigos», VI D. Pascua

El concepto de amistad ha sido analizado desde muy antiguo por filósofos, teólogos y poetas. Ha llenado páginas en los tratados de sicología y sociología. Al definirla, suele decirse que es una relación de amor benevolente, basado en la igualdad entre quienes comparten ese afecto, tan noble en sí mismo que sólo busca el bienestar del otro. No hay amistad para el mal, dice un proverbio. En ella todo concurre hacia el bien. También necesita tiempo. Según Aristóteles, «el deseo de ser amigo puede ser rápido, pero la amistad no lo es. La amistad sólo se completa cuando media el concurso del tiempo». No es fácil llegar a la verdadera amistad, que el tiempo consolida y purifica. De ahí que encontrar un amigo -dice la Escritura- es encontrar un tesoro; y es claro que un tesoro no se encuentra todos los días.

            En el evangelio de este domingo, Jesús revela su propio concepto de amistad cuando dice a

Ha sorprendido en algunos medios que el Papa Francisco haya dedicado una exhortación apostólica –Gaudete et Exultate- a la santidad en el mundo actual. En realidad, desde que fue elegido Sucesor de Pedro no ha dejado de hablar de ella, porque nos ha remitido siempre al Evangelio, cuyo núcleo es la santidad. En el tiempo de Pascua, la invitación a ser santos recoge la enseñanza de Jesús en este domingo que nos pide permanecer en él. Quien permanece en Cristo se hace como él y da frutos de vida.

            No debería sorprender que Francisco se situara en la teología del Concilio Vaticano II con su llamada a la santidad de todo cristiano sin excepción. El capítulo V de la Lumen Gentium se titula precisamente «vocación universal a la santidad en la Iglesia». El Papa recoge esta enseñanza para decirnos que la santidad no es para unos pocos, sino para todos, sea cual sea la condición del

Martes, 22 Mayo 2018 19:50

Recuperar la vida, IV D. Pascua

Hay una frase en el evangelio de este domingo, que esconde el secreto de la vida humana, y, por supuesto, de la divina, dado que el hombre ha sido creado a imagen de Dios. Dice Jesús: «Por esto me ama mi Padre, porque yo entrego mi vida para poder recuperarla» (Jn 10,17). Jesús se refiere a su muerte y a su resurrección, momento en que recupera la vida. El Padre le ama por su entrega generosa a la muerte que le convierte en el Buen Pastor de su pueblo.

De las palabras de Jesús se puede deducir que sólo quien entrega la vida la recupera. Y no de cualquier manera. Cuando Jesús recupera la vida perdida por la muerte, la recupera de modo insospechable: venciendo la muerte de toda la humanidad. No sólo recupera la vida para sí mismo sino para toda la humanidad. La fecundidad de su amor alcanza a todos los hombres que pasen por este mundo.

El signo del amor es dar la vida por los demás. El amor no necesita explicación. Hace poco tiempo, todos quedábamos

Martes, 22 Mayo 2018 19:48

Abrir la inteligencia, III D. Pascua

El hombre es un ser dotado de razón. Gracias a ella podemos relacionarnos con el mundo y con los hombres de forma verdadera, porque la razón apunta a la verdad de las cosas, aunque a veces nos cueste reconocerla. Con frecuencia es duro o difícil aceptar la verdad. Entonces tenemos dos caminos: abrirnos a ella humildemente porque las cosas son como son; o dar la espalda a la verdad construyéndonos nuestro propio mundo. Hoy está de moda, precisamente, la deconstrucción de la realidad objetiva y construir la que subjetivamente me conviene. Quiere decir que el peligro de ser razonable es dejar de serlo.

            En el evangelio de este tercer domingo de Pascua, Jesús se aparece de nuevo a los apóstoles para conducirles a la fe en su resurrección. No era la primera vez que se aparecía, pero, aún así, no estaban dispuestos a creer. En esta nueva aparición, los apóstoles, llenos de miedo, creen ver a

Martes, 22 Mayo 2018 19:47

Las puertas cerradas , II D. Pascua

El evangelio del segundo domingo de Pascua afirma dos veces que los discípulos estaban reunidos «con las puertas cerradas». Y también dos veces dice que Jesús entró y «se puso en medio de ellos». Para el Resucitado no hay obstáculo que le impida estar con los suyos.

            Quiero detenerme en el hecho de las puertas cerradas, debido al miedo a los judíos. Los apóstoles pensaban que seguirían la suerte de Jesús y morirían como él. Lo llamativo de este miedo, justificado humanamente, es que la primera vez que se les aparece el Resucitado, se alegran de verlo y él, a su vez, soplando sobre ellos, les otorga el Espíritu Santo para perdonar los pecados y los envía  al mundo como él fue enviado por su Padre. Aún así, seguían con las puertas cerradas como se afirma en la segunda aparición en la que el apóstol Tomas es el protagonista. ¿Cómo es posible que tuvieran miedo si el Resucitado les

La mañana de la Resurrección debió ser un constante ir y venir al sepulcro. Desde el momento en que la Magdalena da la señal de alarma sobre la desaparición del cadáver de Jesús, es de suponer que los apóstoles y las mujeres galileas que habían acompañando a Jesús en Jerusalén fueran al sepulcro a comprobar con sus propios ojos que estaba vacío. No sorprende, pues, que los evangelios discrepen sobre el desarrollo de los hechos en esa primera mañana de Pascua.

            Tres personajes destacan por su importancia en el evangelio de Juan sobre esta primera visita al sepulcro. María Magdalena, la primera en hallarlo vacío, que corrió a comunicar a Pedro y Juan el suceso. Dice el evangelio que los dos apóstoles salieron corriendo -en esa mañana todos corrían- hacia al sepulcro para constatar lo sucedido. Merece destacarse un dato entrañable contado por su protagonista. Dice que los dos corrían juntos

Domingo, 20 Mayo 2018 20:06

Domingo de Ramos

La Semana Santa es el centro del año litúrgico de la Iglesia. La liturgia de estos días reproduce los acontecimientos de la pasión, muerte y resurrección de Cristo y centra la atención en la persona de Jesús, que es el protagonista central de lo que se conoce como historia de salvación. Todas las miradas se centran en el Hijo de Dios que, levantado en la cruz sobre la tierra y resucitado de entre los muertos, ha dividido la historia en un antes y después de Cristo.

            Para entender bien la Semana Santa hay que tener en cuenta que en ella culmina una historia que Dios ha realizado a través de sucesivas alianzas con el hombre, desde Adán hasta Cristo. Nada entenderíamos, por ejemplo, del Jueves Santo si olvidamos el sacrificio del cordero pascual que el pueblo judío realizaba año tras año para celebrar el fin de la esclavitud de Egipto. La palabra pascua, que proviene del griego, da nombre

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