Jueves, 13 Septiembre 2018 00:00

Divorcio entre fe y vida , D. XXIV T.O.

Creer no es sólo confesar con los labios las verdades de la fe. Creer es conformar toda nuestra vida con esas verdades. Decía Romano Guardini que la fe es su contenido. El Concilio Vaticano II afirma que «el divorcio entre la fe y la vida diaria de muchos debe ser considerado como uno de los más graves errores de nuestra época» (GS 43). Ese divorcio nos hace llevar vidas paralelas: por una parte lo que creemos; por otra, lo que practicamos.

            La escena que narra el evangelio de este domingo es una perfecta ilustración de ese divorcio entre la fe y la vida. Jesús pregunta a sus apóstoles qué dice la gente de él. Estos le resumen lo que se decía de él: que era Elías, Juan Bautista revivido o uno de los profetas. Jesús, entonces, les pregunta directamente qué piensan ellos. Pedro toma la palabra y hace la solemne confesión de fe: «Tú eres el Mesías». Jesús les impone silencio sobre esta

Jueves, 06 Septiembre 2018 15:01

Disponibilidad y servicio D. XXIII T.O

En estos primeros días de Septiembre se está realizando en la diócesis las tomas de posesión de los sacerdotes que han recibido algún encargo pastoral. Es una ocasión privilegiada para reflexionar sobre la diócesis y el ministerio de los sacerdotes en favor de las comunidades cristianas. Y, sobre todo, para comprender lo necesario que es en la Iglesia el servicio y la disponibilidad a ejemplo de Cristo, que no vino a ser servido sino a servir y entregar su vida por todos.

              A pesar de la reforma del Concilio Vaticano II, muchas veces se tiene la idea de que hay parroquias de primera, segunda y tercera categoría. Y se percibe el ministerio sacerdotal como un ascenso de menos a más. Esta no es la perspectiva evangélica. El sacerdote se ordena para servir donde se le requiera, según las necesidades del bien común. Se acabó el tiempo en que las parroquias se tenían en propiedad. Cristo es

Jueves, 30 Agosto 2018 00:00

El culto verdadero. XXII T.O.

En tiempos de Jesús la norma suprema del comportamiento moral era la Ley de Dios transmitida por Moisés. Jesús dice que no ha venido a abolir la Ley sino a cumplirla, expresando así su estima por los mandamientos de Dios. Sin embargo, a lo largo de la historia, se desarrollaron prescripciones referidas sobre todo a la pureza cultual, que no sólo complicaban el cumplimiento de los mandatos divinos, sino que oscurecían el sentido del verdadero culto y de la vida moral. Los diez mandamientos habían dado paso a los 613 preceptos que la tradición judía proponía como sistema moral. El libro del Deuteronomio previene sobre este riesgo cuando Moisés, al trasmitir la Ley, dice: «No añadáis nada a lo que yo os mando ni suprimáis nada; observaréis los preceptos del Señor, vuestro Dios, que yo os mando hoy» (Dt 4,2).

            En este contexto se entiende el evangelio de este domingo. Los escribas y fariseos se

Jueves, 23 Agosto 2018 00:00

El evangelio sin glosas D. XXI T.O.

Muchos cristianos tenemos a veces la tentación de rebajar las exigencias del evangelio. Pretendemos acomodarlo a nuestras entendederas. En su exhortación apostólica Gaudete et Exultate, el Papa Francisco dice que «se suele reducir y encorsetar el Evangelio, quitándole su sencillez cautivante y su sal» (58). Y añade que ante las exigencias de Jesús «es mi deber rogar a los cristianos que los acepten y reciban con sincera apertura, «sine glossa», es decir, sin comentario, sin elucubraciones y excusas que les quiten fuerza» (97).

            Desde el comienzo del cristianismo, los intentos por acomodar el evangelio a la mentalidad de quienes lo leían, incluyendo a los cristianos, han sido frecuentes. San Pablo tenía que advertir a sus comunidades de que sólo había un evangelio, y que si alguien, incluso un ángel del cielo, predicaba otro distinto, se le debía rechazar como falsificador.

Jueves, 16 Agosto 2018 00:00

Vivir para siempre D. XX T.O.

Vivir para siempre es el deseo irreprimible del ser humano. Ese deseo confirma la tesis de que Dios ha creado el hombre para la vida imperecedera. ¿De dónde vendría tal deseo si no? ¿Por qué habría de aspirar a la inmortalidad si fuese mortal por naturaleza como los otros seres? Nuestra rebeldía ante la muerte arranca de esta necesidad esencial que el hombre tiene de vivir. La muerte es pues, antinatural, no corresponde a la naturaleza del hombre. Entonces, ¿de dónde viene la muerte? ¿Por qué morimos?

            La respuesta a estas preguntas en la revelación cristiana sólo se acoge desde la fe. Dios no ha creado la muerte, dice la Escritura. Es el fruto y precio del pecado del hombre, engañado por el diablo, padre de la mentira. Dios es Dios de vivos y no de muertos, para él todos están vivos. De ahí que la muerte física no sea el problema más grave de la existencia humana; el más grave es morir

Jueves, 09 Agosto 2018 00:00

El Dios revelado, D. XIX T.O.

La idea que el hombre se hace de Dios es, en general, la de un ser inaccesible, apartado de los hombres. Y cuando lo imagina viniendo a este mundo desde su altura —por ejemplo, el monte Olimpo— pierde su carácter inefable, enredado en las mismas pasiones del común de los mortales. ¿Quién cree en las mitologías greco-romanas? Resultan grotescas e inaceptables para la razón. El hecho mismo de la multiplicidad de divinidades no cuadra con el presupuesto razonable de que sólo puede haber un único Dios más allá del cual nada puede pensarse, como decía san Anselmo en su argumento ontológico.

            La revelación bíblica se caracteriza porque el Dios trascendente, cuyo nombre es innombrable, y cuyo rostro nadie puede ver y seguir con vida, ha entrado también en la historia. Los estudiosos de la Biblia reconocen que la idea del Dios creador es posterior a la del Dios de la historia. Israel ha tomado

Jueves, 02 Agosto 2018 19:39

Lo transitorio y lo perenne, D.XVIII T.O.

La multiplicación de los panes y los peces despertó en los seguidores de Jesús la pregunta sobre si él sería el rey esperado. Su capacidad de alimentar a multitudes con solo cinco panes y dos peces suscitaba credibilidad. Asegurar el pan de cada día no es cosa baladí. Pero Jesús no es amigo de confusiones y, cuando comprende que quieren hacerle rey, huye a la soledad de la montaña para orar. Al regresar, establece un diálogo con la gente sobre los motivos por los que le busca. Les echa en cara que no le buscan por haber comprendido su autoridad moral y su enseñanza, sino porque han comido hasta saciarse, olvidando que hay un alimento que perece y otro que perdura para la vida eterna.

            Nos encontramos con el eterno problema del hombre: quedarse en lo transitorio o aspirar a lo eterno. Vivir en clave de temporalidad o trascender el tiempo con la eternidad. En la época de Jesús, esta dialéctica

Domingo, 29 Julio 2018 08:34

Un Dios derrochador. D.T.O.XVII

Se ha dicho que Dios no se deja ganar en generosidad. Su gracia es siempre sobreabundante y desborda las necesidades del hombre. Basta sólo pensar en la creación de la nada para vivir en un asombro permanente ante la generosidad de Dios al crear los mundos y desbordarnos con sus dones.

              Los gestos milagrosos de Jesús en el evangelio de Juan también lo presentan como el Mesías que nos trae la abundancia de bienes, como habían anunciado los profetas. En este domingo, la Iglesia lee el relato de la multiplicación de panes y peces según el cuarto evangelio. Ante una multitud de unos cinco mil, contando sólo los hombres, Jesús pregunta a sus discípulos qué hacer para darles de comer. Estos se sienten incapaces pues carecen del dinero necesario. Andrés, el hermano de Pedro, le dice a Jesús que hay un muchacho que tiene cinco panes y dos peces, cantidad insuficiente para una multitud.

Viernes, 20 Julio 2018 07:58

La compasión del pastor. D.T.O.XVI

Cuando se habla de la compasión de Cristo, se tiende espontáneamente a considerarla como la actitud que le acerca a los enfermos, pobres o necesitados  desde el punto de vista material. Jesús se compadecía ciertamente de los ciegos, sordos, leprosos y paralíticos. Y atendía también las necesidades de los pobres pues había instituido entre los apóstoles una bolsa común para hacer limosnas. Sabemos que Judas, el que lo entregó, se encargaba de este menester. Quien acudía a Cristo sabía que nunca volvería de vacío.

El evangelio de este domingo nos habla de un aspecto de la compasión de Cristo que merece mucha más atención de la que a menudo se le presta. Cuando los apóstoles regresan de la misión a la que Jesús les ha enviado, éste debió observar que regresaban fatigados y les invitó a retirarse a un sitio tranquilo para descansar, pues eran tantos los que les buscaban que no tenían tiempo ni para comer. El descanso debió durar muy poco, pues,

Viernes, 20 Julio 2018 07:41

Un bastón para el camino. D.T.O.XV

 

Apóstol significa enviado. Jesús envía a los Doce con autoridad sobre los espíritus inmundos. Los envía de dos en dos. Y les encarga que lleven un bastón, y nada más. Ni pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja. Que lleven sandalias pero no única túnica de repuesto. ¿A qué tanta pobreza y escasez de medios? Para que brille la fuerza del Evangelio de la que son investidos y el poder que han recibido directamente de Cristo para proclamar el Reino de Dios. Así no se confundirán los dones de Cristo con los medios humanos. En realidad, esta pobreza es sobreabundancia de dones.
Jesús no promete el éxito de la misión, aunque dice el Evangelio que echaban muchos demonios y curaban enfermos al ungirles con aceite. Cristo no asegura el éxito a los Doce ni a los que envía. Les asegura más bien persecuciones, luchas y rechazos. Sin embargo, desde el inicio a nuestros días, el Evangelio ha arraigado en los pueblos y culturas que se han abierto a la

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