«La compasión como forma de ser persona», HENRI TSHIPAMBA

Valora este artículo
(0 votos)

 

COMPASIÓN

 

Orgulloso estoy no solo de ser persona, imagen y semejanza de Dios. Sino también de ser seguidor de Cristo, verdadero hombre y verdadero Dios, más allá de mis limitaciones humanas.

No cabe duda alguna que el misterio de la encarnación de Cristo da pie al reconocimiento y defensa de la dignidad ontológica de la persona. En otros términos, más que predicar sobre la práctica de los derechos de la persona, toca materializarlo en el día a día de la vida familiar, laboral y profesional.

Estos campos constituyen los focos que apelan a la responsabilidad de ser persona es decir poner de manifiesto el deber de la compasión para con los que lo están pasando mal. Se trata de los que sufren la soledad impuesta por una civilización de la indiferencia según el Papa Francisco, los enfermos en estado crítico e irreversible a quienes se quiere otorgar de modo eufemista el antídoto de la medicina que se llama eutanasia bajo sus múltiples matices.

Estos fenómenos de nuestra sociedad que se va secularizando cada día apelan a poner en marcha el testimonio de vida cristiana que acompaña, cuida y deja en manos de Dios a los enfermos sin aislarlos o hacerles sentir que son una carga para la familia y la sociedad.

Por lo tanto, educar en la compasión es despertar el sentido de la trascendencia o de Dios compasivo con su pueblo, y articular el bien y lo bueno que coinciden con la verdad de la defensa de la persona y toda persona, principio y fin del proyecto de un mundo más justo y más solidario.

Henri Tshipamba Mukala
Capellán del Hospital General de Segovia

Comentarios  

#1 e 22-03-2021 11:30
sdfdsfdsfds

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

© 2018. Diócesis de Segovia