No solo de pan...

Marzo 2021

7 de marzo. III Domingo de Cuaresma

La expulsión de los mercaderes del Templo la narran los cuatro dvangelistas. Es significativo que Jesús realice este gesto antes de la fiesta de la Pascua, la principal celebración judía. De nuevo surge el conflicto entre los que cifraban su religiosidad en el culto externo, y la postura de Jesús que, sin despreciar los ritos, antepone la disposición del corazón. Inaugura un tiempo nuevo, en el que Él mismo será el nuevo Templo y el Cordero ofrecido por todos nosotros en la nueva Pascua. San Pablo, en I Cor 5,7, lo expresa así: «Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado».

14 de marzo. IV Domingo de Cuaresma

En el relato del encuentro entre Jesús y Nicodemo, el Señor va mostrando la superioridad de su sacrificio, subiendo a la cruz, frente al gesto de Moisés en el desierto. Es la mayor prueba del amor del Padre, entregando a la muerte a su Hijo, para que el mundo tenga vida eterna. Mediante la cruz Jesús ha vencido al mal, al pecado y a la muerte, y nos ha abierto las puertas de la vida eterna. El evangelista Juan hace notar que, cuando Nicodemo va a ver a Jesús, era de noche, mientras que Jesús se manifiesta como luz del mundo.

19 de marzo. Solemnidad de san José

San Mateo describe a san José con una frase que expresa toda su grandeza: «Era un hombre JUSTO». Se fía de Dios, acepta la maternidad de María y cuida de Jesús, de ahí el título que le dio san Juan Pablo II, como Redemptoris custos, y todo desde el silencio.

21 de marzo. V Domingo de Cuaresma

Ya se acerca el momento en que Jesús va a entregar su vida. Unos extranjeros quieren verle, pero Jesús ya está preparando su tránsito y les habla del grano de trigo que debe morir para que dé fruto. El símil del grano de trigo se identifica en los Evangelios sinópticos con la simiente que, caída en tierra buena, será el fundamento de la extensión del Reino de Dios. Jesús, por un lado, siente la angustia de enfrentarse a su próxima Pasión y Muerte, pero, por otro, acepta su misión con el gozo de saber que con su muerte atraerá a todos hacia Él.

28 de marzo. Domingo de Ramos

La entrada triunfante de Jesús en Jerusalén marca el fin de un viaje iniciado en Galilea, que terminará en la ciudad santa. Hacerlo subido en un borrico tiene un sentido de cumplimiento de la profecía veterotestamentaria, presentando a Jesús como Mesías-Rey, pero, al mismo tiempo, la cabalgadura que utiliza nos habla de humildad y sencillez. En el Evangelio de san Marcos se va mostrando poco a poco la identidad de Jesús, invitando al lector a ir descubriéndolo, pero al final de su camino presenta abiertamente a Jesús como el Mesías anunciado por los profetas.

Miguel Ángel Ramos
Consejo Pastoral Arciprestazgo de Segovia

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