Viernes, 01 Abril 2016 19:31

Jesús en medio de nosotros

Me pregunto muchas veces si los cristianos, al participar en la eucaristía dominical, somos conscientes de la gracia inmensa que recibimos. El hecho de poder hacerlo cada domingo le ha arrebatado la sorprendente novedad que describe el evangelio de hoy. Los discípulos estaban cerrados en el cenáculo por miedo a los judíos. De repente, Jesús entró en la estancia y «se puso en medio». Les dirige el saludo de siempre: «paz a vosotros», el mismo que el sacerdote utiliza cada domingo. Y al mostrarles las manos y los pies, dice el evangelio que «se llenaron de alegría al ver al

Domingo, 27 Marzo 2016 15:12

Primogénito de entre los muertos

Judíos y cristianos creemos en la resurrección de la carne. Existe, sin embargo, una notable diferencia entre ambas creencias. En el judaísmo se espera la resurrección al final de los tiempos, cuando la historia se consume con el juicio de Dios. En el cristianismo, la resurrección ya ha comenzado en la persona de Cristo, que, al tercer día de morir, fue levantado de la muerte por el poder del Espíritu. Así lo confesamos en el Credo.

Esta diferencia entre la fe judía y la cristiana explica

Domingo, 27 Marzo 2016 14:35

¡Ha resucitado!

 

La resurrección de Cristo es el fundamento de la fe cristiana. Si todo acaba en la muerte de Cristo, somos los más desgraciados de los hombres, decía san Pablo. La grandeza de Jesús se reduciría a la de un gran maestro de sabiduría y a su compasión por el hombre. Pero la muerte habría acabado con todo dejando a Jesús en la bruma del pasado. Nada más. Por eso, Nietzsche no entendía que cada domingo repicaran las campanas por alguien que había muerto hacía tanto tiempo. Olvidaba que los cristianos confiesan, como Pablo ante el procurador Festo y el rey Agripa, que Cristo está vivo, porque ha resucitado venciendo la

Martes, 22 Marzo 2016 08:28

Hosanna y Cruz

 

La liturgia del domingo de Ramos ofrece una visión completa de la contradicción que persiguió a Cristo durante toda su vida. Los hosannas del pueblo que le acoge jubiloso en Jerusalén se cambian en rechazo cuando piden a Pilato que lo crucifiquen. El príncipe de la paz se convierte en el nazareno cargado con la cruz. Esta contradicción expresa claramente que Jesús nunca fue comprendido por sus contemporáneos, por la sencilla razón de que no sació sus expectativas de un mesías político. Incluso dentro de los Doce Jesús padeció la contradicción. Hasta Pedro, que confiesa a Jesús como Mesías e Hijo de Dios, se opone al Maestro cuando anuncia su pasión. En varias ocasiones

Martes, 22 Marzo 2016 08:26

Gritarán las piedras

 

El Triduo pascual viene precedido de un domingo gozoso que escenifica en la procesión de ramos la entrada triunfal de Cristo en Jerusalén montado sobre un asno. Cuando algunos fariseos le dicen a Jesús que reprenda a sus discípulos por los gritos que daban alabando a Dios y por los milagros que le habían visto hacer, Jesús les replica: «Os digo que, si estos callan, gritarán las piedras».

Estas palabras suenan a proverbio y se han asociado a dos textos del Antiguo

Sábado, 12 Marzo 2016 12:16

La misericordia vence al juicio

Hay pecados y pecados. Y, sobre todo, hay pecadores. Hay pecados que exponen al hombre a la vergüenza pública. Otros, permanecen ocultos en el corazón del hombre, sólo a la vista de Dios. Algunos pecados degradan al hombre en su relación social y pública, pueden ser señalados por el dedo, y estigmatizan a quien los comete. Otros, los ocultos, también degradan, y oscurecen la conciencia del hombre hasta tal punto que le impiden reconocer su culpa. Necesita muchas dosis de luz para romper la tiniebla que le ciega.

Sábado, 12 Marzo 2016 11:54

El que esté sin pecado…

En varias ocasiones los escribas y fariseos pretendieron tender una trampa a Jesús para acusarle ante el Sanedrín o ante el procurador romano. Una de ellas es la de la mujer adúltera, conducida ante Jesús para preguntarle si, como decía la ley de Moisés, debía ser lapidada. Era una pregunta con trampa. Si decía que no, sería acusado de contradecir a Moisés. Si decía que sí, podían llevarle ante el procurador de Roma por atribuirse una decisión que sólo correspondía al tribunal romano, la condena a muerte. El evangelio afirma que Jesús, ante la

Sábado, 05 Marzo 2016 14:44

El padre era el que más lloraba

La parábola del hijo pródigo, que leemos este domingo, ha sido llamada también parábola del padre misericordioso, porque es un hermoso panegírico de la misericordia del padre, que es Dios. Por extraño que pueda parecer, Jesús no dirigió esta parábola a los pecadores, aunque están en su horizonte, sino a los escribas y fariseos que criticaban su conducta al sentarse a la mesa de publicanos y pecadores. Basta leer el inicio de la parábola para darse cuenta de la diana a la que Jesús dirige la flecha de su enseñanza. Dice san Lucas: «Solían acercarse a Jesús todos los publicanos y los pecadores a escucharlo. Y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Ese acoge a los pecadores y come con

Sábado, 05 Marzo 2016 14:43

El hijo que no se marchó

El cuarto domingo de cuaresma se denomina domingo laetare, palabra latina que significa «alégrate». La Iglesia, ante la cercanía de la Pascua, nos invita a la alegría, que es la nota distintiva del cristiano. En este domingo se lee la parábola del hijo pródigo, en la que su hermano mayor, al enterarse de que ha vuelto a casa y ha sido recibido por el padre con grandes festejos, se indigna y no quiere participar de la alegría del padre. Éste sale a buscarlo y, para convencerle de que debe tomar parte en el banquete que ha preparado, le dice: «Hijo, tú estás siempre conmigo y todo lo mío es tuyo; pero era preciso celebrar un

Viernes, 04 Marzo 2016 15:28

El valor de un sacerdote

El valor de un sacerdote

 

Me sorprende muy negativamente en mis encuentros con los jóvenes, adolescentes y niños que, cuando les insinúo si alguna vez han pensado ser sacerdotes, rechacen la idea, casi instintivamente, como si se les propusiera algo poco o nada estimable. Reaccionan como si dijeran: «¿sacerdote, yo?, ¡qué disparate!». Al preguntarme por esta reacción tan instintiva, y buscando sus posibles razones, pienso en la escasa valoración social de los sacerdotes, en la imagen que pueden tener de nosotros, quizás poco atractiva y estimulante, o sencillamente en el desconocimiento de qué es un sacerdote, «un cura de almas», expresión ya poco usada, que ha quedado reducida a «cura» sin

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