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cáritas infancia

 

La sustitución de las clases presenciales por las virtuales pone de relieve una brecha digital y social que Cáritas Segovia trata de paliar.

Como venimos comunicando a la sociedad segoviana, Cáritas sigue trabajando por y con los más necesitados de nuestra ciudad y provincia; también con la infancia y juventud y con sus familias. Ya eran muchas las familias con niños/as de nuestra comunidad que presentaban dificultades para tener una calidad de vida plena antes de que se presentara en nuestras vidas el coronavirus, ahora, con esta pandemia, se han puesto en evidencia aspectos como: la brecha tecnológica, la desigualdad educativa, la adecuada ocupación en el tiempo libre...

Existen en nuestra sociedad del siglo XXI, niños que no tienen material escolar adecuado, familias que no pueden dar a sus hijos un espacio personal, sin ruidos, con herramientas adecuadas para su desarrollo formativo.

Por ello, en estos días de estado de alarma Cáritas sigue estando presente acompañando a esas familias y jóvenes vía telefónica, telemática y en ocasiones especiales (utilizando las adecuadas medidas de seguridad) presencialmente, acompañando procesos, orientando, ayudando y explicando en tareas tan sencillas para unos y tan complicadas para otros. Es gracioso recordar como muchos chicos piensan que subir a la nube un documento es ciencia ficción y se siente por ello vulnerables y víctimas de un sistema que no entiende que hay muchas personas que no tienen tablet, ordenador, y que por supuesto no manejan las redes, por lo que les es muy difícil seguir las clases o presentar sus deberes a los profesores.

En este sentido, la cercanía para facilitar apoyo y para detectar necesidades es fundamental, se trata de mantener el vínculo y que pese a la adversidad tengan un apoyo para resolver situaciones de conflicto que puedan estar surgiendo en sus hogares. Desde el programa de infancia se apoya la decisión de suavizar las medidas de confinamiento para los menores, pudiendo salir a la calle, abriéndose así, un respiro fundamental para recuperar la salud emocional de nuestros menores y sus familias.

El Programa de Infancia y Juventud ha int ervenido en este periodo de confinamiento :

EN EL ÁMBITO FAMILIAR:

  • Seguimiento telefónico para prevenir y acompañar su salud física y emocional, asegurando que tienen cubiertas sus necesidades básicas en ambos aspectos.
  • Derivaciones a otros programas de la institución (Atención primaria, orientación jurídica, empleo...)
  • Acompañamiento y orientación a familias que tienen situaciones de conflicto con los hijos. 

 EN EL ÁMBITO EDUCATIVO :

  • Orientación y gestiones en los trámites educativos.
  • Motivación hacia el estudio y las tareas educativas.
  • Soporte técnico para acceder a plataformas educativas y correos electrónicos.
  • Ayuda en especie de material escolar (cuadernos, bolígrafos, papelería...)
  • Atención en solicitudes de tablets y ordenadores.
  • Coordinación con los centros educativos para garantizar el acceso de todos los niños y jóvenes a la educación on line, detectando y respondiendo a necesidades concretas.
  • Entrega de material pedagógico elaborado por profesores, en los casos que se constata que los alumnos no acceden al sistema por otras vías.

Queremos destacar que estas actuaciones se han llevado a cabo este mes y medio con 91 familias con una media de dos hijos. También destacamos l a labor que están haciendo lo s profesores al facilitar el acce so por diferentes vías de sus explicaciones y de la gran ayuda que ha supuesto por parte d e la Junta de Castilla y León las tarjetas SIM.  

Así también recalcamos la colaboración, a través de donativos en dinero y en equipos informáticos para el préstamo a familias que no poseen equipos en sus domicilios.


Desde Cáritas Diocesana d e Segovia recordamos de nuevo el número de Cuenta en el que se puede ha cer las aportaciones económicas para colaborar en la Campaña ‘Cada Gesto Cuenta’   ES9020387627826000135015

 

oficina abusos

El Obispo de Segovia, Mons. César A. Franco Martínez, en cumplimiento de lo que dispone el Papa Francisco en el Motu proprio Vos estis lux mundi, de fecha 7 de mayo de 2019, en el Artículo 2, ha publicado un Decreto, de fecha 1 de mayo de 2020, por el que se crea una Oficina destinada a facilitar y asegurar que las noticias o denuncias sobre posibles abusos sexuales a los que se refiere el Artículo 1 del citado Motu proprio sean tratadas en tiempo y forma, de acuerdo con la disciplina canónica y civil, respetando los derechos de todas las partes implicadas.

Para el desempeño de esta tarea, se nombra a Dña. Ana Isabel Gallardo Martin, como directora del mismo. La dirección de la sede de la Oficina es: Obispado de Segovia. Calle del Seminario 4, 40001 SEGOVIA. Y el teléfono de contacto es 608 814 708.

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La Diócesis de Segovia, consciente de que la tendencia en la situación de la epidemia va siendo favorable, ha elaborado un protocolo para el regreso al culto público en los templos. La asistencia a las parroquias podrá comenzar cuando Segovia entre en Fase 1. En este momento, el aforo permitido será del 30 por ciento, ascendiendo a la mitad cuando se acceda a la siguiente fase. 

La mejora de la situación no nos hace olvidar el dolor de miles de familias por los fallecimientos de seres queridos por los que seguimos rezando. Tanto en las parroquias como en la diócesis celebraremos las exequias por su eterno descanso. Tampoco olvidamos a los que sufren y sufrirán las consecuencias económicas de esta pandemia y, desde los principios de la Doctrina Social de la Iglesia, intentaremos paliar sus consecuencias a través de Cáritas y de la acción conjunta de los cristianos siguiendo el «plan para resucitar» del Papa Francisco.

Con el fin de garantizar la seguridad sanitaria y el cumplimiento de las medidas recogidas en la normativa publicada por las autoridades y que a la vez se pueda permitir la asistencia de los fieles a la Santa Misa de modo presencial, en el ámbito del derecho de libertad religiosa, se proponen las siguientes recomendaciones para poner en práctica por las diferentes Parroquias. No obstante, estas medidas podrán modificarse según las indicaciones de las autoridades sanitarias de nuestra provincia.

Puede descargar aquí el PROTOCOLO COMPLETO a seguir. A continuación, destacamos los puntos esenciales, que ya han sido puestos en conocimiento de los sacerdotes diocesanos:

  1. Se recomienda a los fieles mayores de 65 años -mayores de 70 en el entorno rural- que eviten acudir al templo. La dispensa dominical se prorroga hasta nuevo aviso.
  2. No podrán asistir a la eucaristía quienes presenten síntomas de la enfermedad o se encuentren en cuarentena domiciliaria, bien por estar contagiados, bien por haber tenido contacto estrecho con alguien con síntomas o diagnosticado de COVID-19.
  3. Habrá voluntarios en cada parroquia encargados de la limpieza del templo (bancos, pasillos, confesionarios,...) y del control de entrada al mismo. Igualmente, se encargarán de cerciorarse que los asistentes cumplen las medidas de higiene y seguridad, así como de indicarles cómo deben colocarse en los bancos.
  4. Es imprescindible que los asistentes lleven gel, guantes y mascarilla, que deberán llevar puestos durante su estancia en la iglesia. Además, se debe garantizar la distancia de seguridad de dos metros, lateral o longitudinal, entre cada persona o grupo familiar. Distancia que también habrá de guardarse al acudir a comulgar, respetando las indicaciones de los voluntarios. 
  5. Se suspende el rito de la paz.
  6. El sacerdote y los ministros de la comunión (si son necesarios), usarán mascarillas para el rito de la comunión y deberán lavarse las manos con gel hidroalcohólico antes y después de su distribución. 
  7. La colecta se realizará en un recipiente situado en un lugar visible del templo, animando a los fieles a que lo hagan por vía bancaria.
  8. Las exequias pueden celebrarse en las iglesias de acuerdo con las normas ya referidas. Los bautizos, primeras comuniones, confirmaciones, bodas y posibles ordenaciones requieren una observación muy cuidadosa de las reglas debido a su especial carácter litúrgico.
  9. Los niños que se han preparado para la primera comunión, y cuyos padres lo deseen, podrán recibirla individualmente con consulta del párroco. Esto no excluye una posterior celebración en grupo de acción de gracias.
  10. Las bodas pueden celebrarse según permita el aforo del templo de acuerdo con las reglas establecidas.Las romerías y procesiones en grupos más numerosos y las peregrinaciones quedan suspendidas hasta nuevo aviso.
  11. La oportunidad de celebrar la eucaristía al aire libre se valorará para los meses de verano. Se mantendrán las medidas de seguridad y, si hubiere asientos, se asignarán a las personas mayores.
  12. El sacramento de la Confesión se realizará exclusivamente por los laterales del confesionario, llevando mascarilla tanto el sacerdote como el confesante, lavándose éste previamaente las manos con gel hidroalcohólico próximo al confesionario.

Esperamos que pronto podamos volver a la "nueva normalidad" y confiamos en que todos los fieles cumplan con los requisitos necesarios para que así sea, velando siempre por la seguridad y la salud, así como por el bienestar del conjunto de la ciudadanía.

Archivo.Fondos

Para celebrar este aniversario el Cabildo dedicará todo el mes de mayo y parte de junio a dar a conocer sus fondos.

El Archivo Capitular comenzó su actividad en el año 1120 con la restauración de la Diócesis de Segovia por el obispo, Pedro de Agen, y del propio cabildo catedralicio. Por tanto, este 2020 se cumple el 900 Aniversario de su existencia y el Cabildo quiere celebrarlo con una iniciativa online sobre este importante espacio para la historia civil y eclesiástica de Segovia.

Durante mayo y junio se irán lanzando en redes sociales un total de ocho vídeos, más uno introductorio, en los que se presentan ocho obras destacadas de los cuatro fondos que integran el Archivo: documentos, manuscritos e impresos, música y planos-dibujos. Las piezas elegidas están explicadas por el técnico del Archivo, Bonifacio Bartolomé, en un repaso sobre su importancia, contexto, fecha de realización, autor o el material utilizado, a la vez que el espectador podrá ver estas obras de forma única y, muchos, por primera vez.

Las piezas han sido seleccionadas teniendo en cuenta una visibilidad equitativa de todo el conjunto y se comenzará con el lanzamiento del vídeo introductorio, que recorre el Archivo y sus estancias. A continuación, durante la primera semana, se publicarán los dos vídeos relativos a las obras documentales: el documento más antiguo conservado, del 1115, y el libro de acuerdos de 1808, en el que se recoge el contenido de las sesiones del Cabildo. Estos libros anotan todo lo acontecido en la Catedral y otros hechos históricos relacionados con la ciudad de Segovia desde 1321 hasta la actualidad.

La segunda semana se centrará en los fondos de manuscritos e impresos con un vídeo que destaca los rasgos más importantes del Sinodal de Aguilafuente, primer libro impreso en España y en castellano en 1472 por el alemán, Juan Párix. La otra obra elegida es un valioso manuscrito titulado Fons Memorabilium Universi, un curioso tipo de enciclopedia del siglo XV de cuatro tomos realizada por Domenico Bandini.

La música es uno de los aspectos más sobresaliente de este Archivo Capitular debido a la importancia de esta en la liturgia a lo largo de la historia. En la tercera semana se publicarán dos vídeos correspondientes al Cancionero de Música, del siglo XV, que contiene piezas únicas en diferentes idiomas y, el segundo, un ejemplo de libro de coro o facistol que sobresale por su gran formato y miniaturas dibujadas.

 

Por último, los dos finales tratarán sobre un plano y cinco dibujos entre los alrededor de 90 que se conservan. En el primero, se muestra la planta original de la Catedral trazada por el primer arquitecto del templo, Juan Gil de Hontañón, en 1525. El vídeo final exhibe cinco dibujos o propuestas del proyecto de pavimentación del interior del templo, llevado a cabo durante el siglo XVIII.

La publicación de estos últimos vídeos se ha querido que coincidiera con la cercanía del 9 de junio, Día Internacional de los Archivos, que este año, debido a la situación de emergencia sanitaria, no podrá celebrarse con normalidad a través de las habituales visitas guiadas al Archivo, al igual que otras actividades planteadas a nivel didáctico antes del inicio de la pandemia.

En la misma línea, con esta campaña online se pretende abrir a segovianos y público general estos fondos de nueve siglos de historia continuada, custodios de la identidad cultural y religiosa de Segovia.

 

Una vista general a un archivo de 9 siglos de historia

Con la restauración de la Diócesis de Segovia el 25 de enero de 1120 se crea el Archivo de la Catedral de Segovia, memoria del cabildo catedralicio, y en parte, historia de la Diócesis y provincia de Segovia.

El Archivo Capitular ha custodiado desde entonces los documentos más importantes de la antigua Catedral de Santa María, y de la actual Catedral de la Asunción y san Frutos. Nueve siglos de historia eclesiástica y civil, con una riqueza documental en parte estudiada y catalogada, pero llamada a aportar todavía un conocimiento más exacto sobre el pasado de Segovia.

En el siglo XVI sus fondos se trasladarían de las inmediaciones del Alcázar, donde se alzó la anterior catedral y su obispado, hasta la nueva catedral. Hasta 1975 en que se inauguraron las actuales instalaciones del archivo, la documentación estaba en la llamada Librería, encima de la Sala Capitular.

El conjunto de documentación del archivo, de unos 400 metros lineales, se puede agrupar en tres secciones: archivo, biblioteca y archivo musical.

En la primera sección, la de archivo, se cuenta con:

  • Del siglo XII al XVII. Hay 716, que abarcan bulas papales, privilegios reales, documentos rodados, cartas de compra y venta, censos, y otros.
  • Documentación suelta, en 1.124 cajas, entre los siglos XIII al XX. El contenido es de contratos, facturas, testamentos, correspondencia, etc.
  • Registros: actas capitulares, mayordomías (vestuario, común, pitanzas, horas, reparticiones, mozos de coro y capilla, labores, fábrica, pobres y obras pías, reverende), diezmos. Desde el s. XIV al s. XX.
  • Material cartográfico: contamos con 90 planos y trazas, entre ellos los de la actual catedral.

La biblioteca contiene:

  • 214 códices, desde el s. XIII al XV, de las materias más diversas: literatura, historia, medicina, ciencias, clásicos, filosofía, derecho canónico y teologí Destacan la Biblia del s. XIII, o la copia en castellano de uno de los ocho libros perdidos de astronomía de Alfonso X el Sabio . Estos códices están microfilmados por el Archivo Histórico Nacional.
  • 37 manuscritos. Siglos XVIXIX. Microfilmados.
  • 534 incunables. Sobresale el Sinodal de Aguilafuente (1472), primer libro impreso en España del que sólo queda este ejemplar. Los incunables de esta colección se imprimieron en Italia, Alemania, Bélgica y Españ
  • Libros e impresos, desde el s. XV a la actualidad.
  • Colección Tomás Baeza Gonzá Esta colección recoge la biblioteca de este erudito eclesiástico, que incluye una amplia información escrita de la Segovia decimonónica.

El Archivo musical posee:

  • Música medieval y renacentista. Se trata de 89 fragmentos desde el s. XII.
  • Cancionero de la Catedral de Segovia: con 204 obras de música europea y española de la época de los Reyes Católicos, bastantes sólo se encuentran en é Las composiciones vocales son de tema religioso y profano, multilingüe, polifónicas.
  • 82 cantoralesde los siglos XVI al XIX.
  • Cerca de 5.400 partituras (4.515 catalogadas), sin contar los textos habitualmente cantados de la Misa y del Oficio Divino (salmos, antífonas, etc), desde el s. XVII hasta la actualidad. Entre los compositores destacan Miguel de Irizar (1635 c. 1674), Jerónimo de Carrión (c. 1666-1721) y Juan Montón y Mallén (+1781)

nota cáritas cada gesto cuenta copia
Como todos sabemos, estamos atravesando momentos de inquietud, incertidumbre, muchas personas, familias, empresas,... no saben qué pasará con sus vidas, con sus negocios; y eso es lo peor que puede tener un ser humano, la incertidumbre, el no saber contra lo que tiene que luchar, el no saber a qué se tiene que enfrentar.

Por eso, más que nunca, Cáritas Diocesana de Segovia está preparada para enfrentarse a esos nuevos retos que ya están llegando y que seguirán llegando a lo largo de estos meses. Pero esos nuevos retos no se llaman objetivos empresariales, ni optimización de beneficios, ni balance de resultados, se llaman Pedro, Jaime, Almudena...son personas que han visto truncados sus objetivos vitales, que han perdido su trabajo, que no pueden pagar su alquiler o que el curso que viene no saben si podrán pagar el material escolar de sus hijos. Son personas que sufren más allá de la propia necesidad material, que sufren por la incertidumbre, que van a necesitar una mano amiga que les acompañe en este proyecto nuevo que se llama viaje a lo desconocido.

Por ello, Cáritas Diocesana de Segovia no ha parado de trabajar, acompañando esos procesos emocionales, que a veces son personales y a veces son familiares, ayudándoles en lo básico (comida, medicación, suministros...), pero sobre todo en lo emocional, en lo psicológico, para que sientan que no hacen el camino solos.

Esto no sería posible sin los trabajadores y voluntarios de nuestra institución que de forma cercana están con los que sufren en nuestra ciudad y provincia; y tampoco sería posible sin las empresas y particulares que nos están ayudando en forma de donativos; es muy grande el dolor y debe ser muy grande la sanación.

Por todo ello, queremos agradecer a todos estos voluntarios, colaboradores, empresas sus contribuciones para con nosotros y con los que más sufren de nuestra ciudad y provincia y queremos aclararles las dudas que nos plantean sobre cuál es la mejor manera de colaborar con Cáritas, si con donaciones en especie, con dinero... Les aclaramos que a día de hoy, dado que no tenemos grandes naves de almacenamiento y dado las restricciones de movilidad que tenemos, mientras siga el estado de emergencia en España, la mejor manera es a través de nuestro número de cuenta ES90 2038 7627 8267 826000135015. 

Gracias a los medios de comunicación por hacerse eco de nuestra necesidad, que es la de todos los segovianos, y a la sociedad en general por ayudarnos a ayudar a los más necesitados.

Los vecinos de la localidad de Valseca, perteneciente al Arciprestazgo de La Granja-San Medel se han volcado en la organización y elaboración de este Santo Rosario. Así, recogiendo la recomendación del Papa Francisco, los vecinos han elegido este mes de mayo, dedicado a la Virgen María, para elaborar esta oración virtual. De hecho, las imágenes que aparecen en el vídeo son de las advocaciones marianas que tiene la parroquia de Valseca, a las cuales los habitantes de la localidad tienen mucha devoción.

A ella, a la Madre celestial, le piden por las necesidades del pueblo en este periodo de pandemia. Además, también piden por el eterno descanso de los vecinos que han fallecido durante este tiempo, a los cuales no han podido despedir como les gustaría, ni acompañar a sus familiares.

Desde el Obispado de Segovia compartimos este Santo Rosario para que sirva de guía en la oración. Asimismo, hacemos extensible la petición por todos los ciudadanos y fallecidos de la Diócesis. Que la Virgen Maria nos ampare y guíe nuestro camino para superar pronto esta difícil prueba.

 

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ANTONIO, profesor de Religión y colaborador de la parroquia de San Cristóbal de Segovia

  • ¿Cómo ha cambiado su día a día desde que se decretó el estado de alarma y el confinamiento?

Como supongo que a todo el mundo. He tenido que replantear agenda, convivencia familiar, trabajo, celebración y práctica de Fe. En definitiva: ha supuesto un reto para aprender a no enfocar la vida diaria desde lo que “no puedo” o “no se puede hacer”, sino esforzarme en plantearme el tiempo y el quehacer diario viendo posibilidades, espacios, motivaciones, objetivos nuevos y herramientas nuevas para conseguirlos. Por ejemplo, hemos descubierto las posibilidades de internet para celebrar juntos la fe o para acompañar a los alumnos adolescentes en su progreso académico desde las plataformas virtuales.

  • ¿Qué papel desempeña la Iglesia frente al coronavirus?

La Iglesia frente a esta pandemia, como ante cualquier otra realidad de nuestra vida, no es, ni puede ser otra cosa que testigo de esperanza, de sentido. Portadora de luz para ver en profundidad, no tanto en la inmediatez y fugacidad de las cifras y sus efectos mediáticos, tan fugaces, manipulables y carentes de sentido por sí mismos. Es la voz, muchas veces discreta y en silencio, que nos habla de parte de Jesucristo, de su presencia viva y salvífica entre nosotros. Precisamente en este tiempo tan duro.

  • ¿En estos tiempos de mayor convivencia en el hogar, cuál es la posición de los padres como educadores en la fe de sus hijos?

Una vez más, diría que es la misma de siempre, también compartida con la Iglesia. No en vano también estamos redescubriendo que la familia somos Iglesia doméstica. Nuestra posición es análoga a la que se le pide a la familia desde la sociedad. En este caso, se espera que la familia forme un ciudadano adulto en toda su dimensión. También en lo que se refiere a la Fe, es como el útero para el feto: acoger, cuidar, acompañar y posibilitar el nacimiento y desarrollo del cristiano adulto en la Fe. Esta es la responsabilidad y misión recibida en el matrimonio cristiano y en el bautismo de nuestros hijos. Transmitir la FE con la vida misma, con la forma de llevar esta situación, con el ejemplo y, parafraseando a S. Francisco, si es necesario alguna vez también con la palabra. Mostrar que Dios es el Señor de la vida y de la muerte, el Señor de la Historia. Que Él llama a cada uno por su nombre y le ama incondicionalmente, con todo lo que es y no es, con lo que hace y… deshace. Esta es mi experiencia de familia.

  • ¿De qué manera su fe le ayuda a sobrellevar esta situación?

En primer lugar, desde la experiencia misma de la enfermedad que pasé durante catorce días. La fe me ayudó a vivir en confianza y paz esos días duros de debilidad, de fragilidad. La fe también me ayuda a vivir desde el agradecimiento profundo a Dios cada día que amanece, la salud que me regala, cada bocanada de aire gratuita, la simple llamada diaria del centro de salud para seguir mi estado.
La fe me dice que nada es por casualidad, sino parte de un designio misterioso de Dios para nuestro bien. Que nada es por fatalidad, sino más bien una oportunidad para crecer como personas en el amor.

  • ¿Cómo cree que la fe puede servir de “vacuna” ante la impotencia y el miedo de enfermos y familiares?

De igual forma que no existe a día de hoy una vacuna contra el virus, el cristiano debe aceptar que no hay LUZ sin CRUZ. Como el mismo Jesús aceptó su paso por el dolor, la cruz y la misma muerte para darnos la mayor prueba de amor, confiado en su Padre. No podemos hacer de la fe una especie de bálsamo, o droga que nos niega la realidad, como decía Marx, el opio. El cristiano, desde la fe y apoyado en Dios, mira el dolor y la cruz desde la realidad concreta de cada día, siempre, no sólo ahora, no como el FINAL de todo, sino como camino, como medio, como “pascua” para llegar a la plenitud que no puede ser otra cosa que el encuentro con Dios. Obviamente, el que vive la enfermedad, el dolor, la impotencia y el miedo con esta perspectiva, tanto si es paciente, como si es cuidador, tiene un horizonte de sentido, es capaz de vivirlo con esperanza.

  • ¿Considera que, debido a las circunstancias, estamos profundizando en nuestra relación personal con el Señor de una manera más pura?

Sin ninguna duda, es un tiempo de gracia. Como he dicho, es una oportunidad. Pero Dios nos hace libres, no se nos impone. “La llevaré al desierto y le hablaré al corazón”, nos dirá el profeta Oseas. Este confinamiento nos ha hecho recluirnos físicamente. Nos ha mostrado una perspectiva personal, familiar, social y eclesial completamente nuevas. Nos ha quitado ciertos estorbos, ruidos o interferencias que antes ponían muy difícil el verdadero encuentro familiar, por ejemplo. Nos ha hecho añorar otros encuentros y espacios que antes quizás despreciábamos, o no apreciábamos en su valor, como la Eucaristía y comunión “no-virtuales”. ¿Estamos aprovechando realmente esta oportunidad y gracia? Ojalá. Creo que habrá que esperar un tiempo para ver si ha sido así o no.

  • ¿Opina que la irrupción de esta crisis sanitaria y social ha alterado la forma de vida generalmente individualista y materialista de la humanidad?

Nuestra voracidad egocéntrica como especie es evidente. Y es la causa de buena parte de los desequilibrios sociales y ecológicos, como ha dicho el Papa Francisco. Un virus insignificante, nos ha parado en esa escalada. Sigilosamente, sin la fuerza, sin violencia, sin armas… nos ha obligado a parar. En este escenario de cuarentena, podemos replantearnos la sostenibilidad de nuestros modelos de progreso económico, nuestro ideal de bienestar y de felicidad. Ahora viene la “desescalada”, esa grave crisis económica en ciernes, esa “nueva normalidad” que vemos acercarse cada día con una mezcla de estupor, inquietud y deseo. Sin duda: es una irrupción que, paradójicamente, puede traer muchos cambios saludables. Sólo puede.

  • ¿Cree que una vez superada la pandemia el ser humano cambiará su actitud ante la vida y ante los demás?

Si algo nos enseña la Historia de la Humanidad es que no aprendemos fácilmente de las experiencias, ni como personas ni como especie. Como he dicho, este tiempo podría ser una gran oportunidad para cambiar el rumbo de la Humanidad a escala planetaria en el comienzo de este tercer milenio de nuestra era. Hemos re-descubierto lo que siempre supimos: que somos vulnerables, que no somos dioses, que no somos autosuficientes. Que podemos y debemos ser solidarios en la solución de los grandes males, como lo somos en padecerlos. De hecho hay signos esperanzadores de que esto es posible en nuestro comportamiento personal y social, más allá de casos particulares indignos. Pero también podría ser un simple paréntesis para volver a las andadas, como solemos decir.

  • La Iglesia ha sabido adaptarse para continuar con su labor desde la distancia ¿cómo valora las iniciativas evangelizadoras a través de los medios de comunicación y redes sociales?

Me parecen una vez más, signo de la presencia y acción del Espíritu Santo en la Iglesia. Ante cada necesidad nueva, suscita nuevas respuestas, nuevas iniciativas. Es maravilloso. De distinto tipo, amplitud y calidad, pero todas con el denominador común de hacer presente a Cristo en nuestra realidad personal y social. El Triduo junto al Papa por TV, impresionante. Creo que hay cosas mejorables, desde el punto de vista de la comunicación, como por ejemplo la genial iniciativa de la ronda de todos los obispos españoles en 13TV. La idea me pareció magnífica. Otra cosa fue el formato elegido y resultado ofrecido. Pero todos vamos aprendiendo. En la pequeña comunidad en la que camino en la fe llevamos este tiempo manteniendo celebraciones semanales de la Palabra y la Eucaristía de forma telemática. Y nos ha costado comenzar, pero es una gracia de Dios.

  • Escoja una cita bíblica que sirva como mensaje de esperanza a los creyentes.

Me quedo con Lc 24,13-35. El encuentro de Jesús con los discípulos de Emaús, el evangelio de este Domingo III de Pascua. Cada vez que me acerco a este texto encuentro una nueva razón para seguir, para esperar, para creer. Me identifico mucho con los discípulos cortos de entendederas, con los ojos ofuscados por la “dura realidad” de la cruz. Y tengo por experiencia también que el Señor ha caminado conmigo como con ellos, muchas veces escuchando con paciencia mi desánimo, mi falta de fe, mi dolor, acogiéndolo y abriéndolo a la experiencia de la Pascua: “era necesario pasar por ahí…” para llegar a la Vida. Feliz Pascua! Cristo vive y nos acompaña en esta crisis.

 

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CARLOS, catequista en San Cristóbal de Segovia; miembro del equipo diocesano de pastoral juvenil y del equipo diocesano de pastoral universitaria

 

  • ¿Cómo ha cambiado su día a día desde que se decretó el estado de alarma y el confinamiento?

Cuantas personas han respondido ya a esta pregunta… Intento no caer en el tópico, pero no queda otra “el estado de alarma ha supuesto un antes y un después en nuestras vidas”. Esta triste crisis social y sanitaria en mayor o menor medida está trastocando nuestro “día a día”. En mi caso particular como estudiante si ha habido notables repercusiones, puesto que el rector de la universidad a los pocos días del confinamiento hizo pública la suspensión total de la docencia presencial. ¿Qué quiere decir esto? Que mi formación académica, mis entregas, mis tareas y mis trabajos siguen, pero desde casa. Cada día a las 9h de la mañana toca encender en ordenador, enfocar la cámara y tomar apuntes. Nuestra formación sigue para garantizar un fin de curso de la mejor manera posible.

Por lo demás, casa, casa y mas casa. Disfrutar de nuestros seres queridos, hacer tantas labores que siempre quedaban pendientes y, por qué no, iniciar la pastoral del teléfono. Preocuparse por tantas personas que siempre han estado y están ahí (abuelos, vecinos del pueblo, amigos, compañeros de clase, familias de catequesis…), ver cómo están, disponerse a escucharlos, dar consuelo, ofrecer tu oración.

  • ¿Qué papel desempeña la Iglesia frente al coronavirus?

La Iglesia a lo largo de la historia ha pasado por situaciones sensibles como esta y en todas ha salido al encuentro del más necesitado. Aunque gran parte de los medios de comunicación no hagan visible esta gran verdad, la Iglesia siempre está ahí; y creo que ahora que disponemos de acceso a multitud de información a través de las redes sociales ha sido evidente y demostrable. ¡Que bellos titulares de ejemplos de entrega, caridad y sacrificio! Cuantas religiosas preparando mascarillas, cuantos sacerdotes despidiendo en la soledad a seres queridos, cuantos grupos de voluntarios entregando comida, cuantos capellanes en los hospitales, cuantas parroquias emitiendo las eucaristías por directo, cuantos mensajes consoladores de nuestro Papa Francisco, de nuestros obispos…

  • ¿En estos tiempos de mayor convivencia en el hogar, cuál es la posición de los padres como educadores en la fe de sus hijos?

Los padres antes y después de la pandemia han sido, son y serán los primeros y principales educadores de la Fe de sus hijos. Los catequistas, meros ayudantes. Ahora igual, las familias saben dónde estamos, cómo contactar con nosotros… Como ejemplo, este año en mi parroquia soy catequista de cuatro grupos (7/8 años, 11/12 años y dos grupos de adolescentes) y doy gracias a Dios por haber hablado con la mayoría familias, comprobar que están bien, intentar dar consejo, transmitir tranquilidad. Ante todo, hacerles ver que parroquia sigue ahí, que los sacerdotes siguen rezando por todos nosotros. ¡Confiemos en Dios!

  • ¿De qué manera su fe le ayuda a sobrellevar esta situación?

La Fe está siendo un gran consuelo, para mi y espero que para muchos. Confió en Dios y en cualesquiera que sea su propósito de todo esto, vamos a salir fortalecidos y, ojalá, con un corazón renovado. No sabemos lo que tenemos hasta que llegan situaciones así, apreciaremos lo que jamás pensamos que echaríamos de menos.

  • ¿Cómo cree que la fe puede servir de “vacuna” ante la impotencia y el miedo de enfermos y familiares?

En situaciones difíciles como estas, y de manera especial las que están pasando tantas familias, buscamos una explicación para todo. La fe nos ayuda a encontrar las respuestas: confía, ten esperanza, abre tu corazón a la voluntad de Señor.

  • ¿Considera que, debido a las circunstancias, estamos profundizando en nuestra relación personal con el Señor de una manera más pura?

Están siendo semanas de recogimiento, de indagar en nuestro interior, de descubrirnos a nosotros mismos, de conocer nuestra autentica relación con Dios. El Señor está haciendo de las suyas, está tocando nuestro corazón, estoy seguro. Vivimos en una sociedad muy ajetreada, nuestras rutinas a veces nos asustan. ¿Teníamos, acaso, presente al Señor antes? Aprovechemos ahora, es una oportunidad que no deberíamos dejar perder.

  • ¿Opina que la irrupción de esta crisis sanitaria y social ha alterado la forma de vida generalmente individualista y materialista de la humanidad?

Cada día que pasa, descubro algo. La semana pasada, hablando por teléfono con una madre del pueblo que ha perdido a su padre se me abrió el corazón. Que ejemplo de sencillez y humildad oír a esa mujer cómo estaba llevando la pérdida. Me vino un pensamiento, que rondaba varios días por mi cabeza: “No somos nada” ¿Cuántas veces nos creemos imprescindibles o necesarios? Ahora, un bichito que ni vemos puede con un país entero, detiene a miles y miles de personas, ¿qué pasa ahora? Tantos famosos, adinerados, influencers encerrados en casa igual que tú y yo. ¿Quién está sacando ahora el país adelante? Los mas olvidados, los enfermeros, médicos, empleados de supermercados, policía, basureros… ¡Qué gran cura de humildad!

  • ¿Cree que una vez superada la pandemia el ser humano cambiará su actitud ante la vida y ante los demás?

Ojalá pudiera saberlo con certeza, ahora solo puedo confiar. Espero y deseo que el ser humano y la sociedad haya aprendiendo mucho y que estas grandes enseñanzas perduren en el tiempo.

  • La Iglesia ha sabido adaptarse para continuar con su labor desde la distancia ¿cómo valora las iniciativas evangelizadoras a través de los medios de comunicación y redes sociales?

Me gustaría responder a esta pregunta con una popular canción del cancionero de misa “Juntos como hermanos”. Una de las estrofas dice: “La iglesia en marcha está, a un mundo nuevo vamos ya, donde reinará el amor, donde reinará la paz”. La Iglesia es santa y su misión siempre evangelizadora, siempre está en marcha. Creo que estamos haciendo lo que podíamos hacer, desde luego con la mejor voluntad e intención.

  • Escoja una cita bíblica que sirva como mensaje de esperanza a los creyentes

Mi versículo favorito es “Yo estoy contigo” (Is 43, 2) y creo que es muy apropiada para estos días, pero estamos en un mes especial: el mes de mayo, el mes de nuestra madre, la Virgen María. Ella es imprescindible para todos nosotros, y yo de manera especial la he tenido muy presente estas semanas. Ella no tuvo una vida fácil, se la presentaron muchas dificultades, por eso María es ejemplo y apoyo para todos los creyentes: nos impulsa a no desalentarnos ante esta pandemia. Me piden que escoja una imagen para acompañar este cuestionario, yo elijo esta imagen junto a los pies la Virgen de la Fuencisla, madre de los segovianos. Me encomiendo a ella, con fe y esperanza espero poder vivir este mes de septiembre su festividad, señal de que todo esto ya habrá concluido.

marta fuente

MARTA, seglar y catequista de la parroquia de Palazuelos de Eresma

  • ¿Cómo ha cambiado su día a día desde que se decretó el estado de alarma y el confinamiento?.

Ha cambiado en todos los sentidos. A pesar de la dificultad y crueldad del momento, en mí caso, vivo este tiempo como una oportunidad, se ha producido un paréntesis en mi vida que agradezco, ya que dispongo de un tiempo reposado que antes no tenía y esto me permite reflexionar y rezar más.

  • ¿Qué papel desempeña la Iglesia frente al coronavirus?

El papel de la Iglesia tiene que ser siempre el mismo. Si bien, dada la gravedad de este momento, su labor, a pesar de las dificultades y limitaciones tiene que ser y es, en muchos casos, más intensa, más entregada y más generosa.
Siendo consciente de que Iglesia somos todos, no dejo de preguntarme, si estamos haciendo lo suficiente, tanto desde el punto de vista espiritual, como material.

  • ¿En estos tiempos de mayor convivencia en el hogar, cuál es la posición de los padres como educadores en la fe de sus hijos?.

En mi caso he tratado de rezar más y de otra forma con mis hijos y de animarles a que participar en las Eucaristías y celebraciones religiosas durante la Semana Santa.
Como catequista, mi experiencia es que, en aquellos hogares donde no hay fe, nada ha cambiado con el estado de alarma, si algo han hecho los padres para formar un poco en la fe de sus hijos ha sido por la insistencia y motivación de los catequistas, no por iniciativa propia.

  • ¿De qué manera su fe le ayuda a sobrellevar esta situación?

En todos los sentidos. En este tiempo me he preguntado muchas veces cómo interpreta todo esto una persona que no tiene fe y sobretodo cómo lo soporta. Dios escribe recto con renglones torcidos.

  • ¿Cómo cree que la fe puede servir de “vacuna” ante la impotencia y el miedo de enfermos y familiares?

Si nos enfrentamos a la pandemia con ojos humanos todo sería insoportable, imposible de entender y de sobrellevar. Si confiamos en Dios, sabemos que antes o después y a Su manera, todo tiene una lógica, Su lógica.

  • ¿Considera que, debido a las circunstancias, estamos profundizando en nuestra relación personal con el Señor de una manera más pura?

Sin duda, no conozco a ninguna persona de fe, que no me haya comentado que está rezando, meditando, leyendo escritos, libros, artículos, religiosos, más que nunca.
Además nos estamos acercando más al dolor y a la necesidad ajena olvidándonos de los problemas y dificultades propios.
Creo que tenemos más sed y hambre de Dios que nunca.

  • ¿Opina que la irrupción de esta crisis sanitaria y social ha alterado la forma de vida generalmente individualista y materialista de la humanidad?

Si, tanto en creyentes, como en no creyentes, está sacando lo mejor nosotros mismos, y no tengo duda de que personas de fe un tanto “dormida”, de alguna forma y en algún momento, han vuelto o volverán, su mirada a Dios.

  • ¿Cree que una vez superada la pandemia el ser humano cambiará su actitud ante la vida y ante los demás?

Creo que habrá un gran cambio a mejor, en un número muy importante de personas, pero no será general o universal. Cambiarán muchas personas, pero no las sociedades, pienso que no cambiará la forma de gestionar, ni de gobernar.
Habrá una especie de “revolución” individual, o interna, pero no social o externa.

  • La Iglesia ha sabido adaptarse para continuar con su labor desde la distancia ¿cómo valora las iniciativas evangelizadoras a través de los medios de comunicación y redes sociales?

Efectivamente se ha hecho un gran esfuerzo en general, por acercarse a la gente a través de los medios de comunicación y las redes sociales, esto es necesario, especialmente con las Eucaristías, pero no es suficiente. La verdadera labor evangelizadora, la que deja huella, por la fuerza del ejemplo y del testimonio, es la que se hace a pie de calle: junto a los enfermos, los moribundos, las familias, la gente que pasa necesidades materiales etc.

  • Escoja una cita bíblica que sirva como mensaje de esperanza a los creyentes

“Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”. Mateo 28- 16,20

El cuarto domingo de Pascua se centra en el Buen Pastor. No puedo celebrar este domingo sin recordar a quienes, en estos días de confinamiento, nos han abandonado. Pastores y fieles. Todos hemos sufrido. Las familias sin poder acompañar a sus seres queridos. El presbiterio diocesano que no ha podido celebrar unido la eucaristía por quienes han pastoreado el pueblo de Dios en Segovia. Quiero recordar sus nombres: Isidoro Mardomingo, Juan Bayona, Ángel García, Andrés Rodao. Todos ellos nos han precedido en el ejercicio de un ministerio que nos supera, el de Cristo, Pastor y Puerta de las ovejas.
Llama la atención que Jesús utilice esta doble imagen, en apariencia contradictoria, para definirse a sí mismo. Todos entendemos la imagen del pastor, que conoce y reúne a sus ovejas, las llama por su nombre y conduce a verdes praderas. La imagen del Buen Pastor está, sobre todo, asociada a su muerte. Porque Jesús ha arriesgado su vida hasta darla totalmente por salvar a su rebaño. Cuando perdemos la senda, no deja de buscarnos. Y la imagen de Cristo llevando sobre sus hombres la oveja perdida ha inmortalizado su título de Buen Pastor. En esta búsqueda afanosa del hombre, Jesús ha pasado por la cañada oscura de la muerte, precediéndonos, para que cuando tengamos que pasar por ella, no nos encontremos solos. El cristiano nunca muere solo, ni siquiera el que no ha podido aferrarse a la mano de un ser querido o sentir su presencia junto al lecho. El cristiano muere acompañado de Cristo, que nos toma de la mano para llevarnos al Padre.
Más compleja, aunque no imposible de entender, es la imagen de la puerta. Jesús dice dos cosas: sólo el que entra por la puerta del aprisco es el pastor. El bandido salta por otra parte. Pero, al mismo tiempo, afirma que él mismo es la puerta y que, por medio de él, «se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos». Son dos imágenes complementarias que iluminan la misión de Cristo. La primera subraya la condición de dueño del rebaño, que entra por la puerta. La segunda hace referencia a su condición de Redentor que ha dado su vida abundantemente para que el hombre entre y salga por él para salvarse. Entramos por Cristo, ciertamente, cuando somos bautizados —es la entrada en su aprisco de vida eterna— y recibimos los sacramentos, donde la vida brota a raudales. Y salimos por Cristo —en el morir— para heredar el Reino de Dios. Cuando Jesús muere, su costado queda abierto definitivamente para adentrarnos en las praderas infinitas de Dios, donde no hay llanto, ni luto ni dolor —según el Apocalipsis— porque la muerte ha sido vencida.
Entrar y salir por Cristo es una imagen entrañable de la libertad que el hombre ha adquirido gracias a Cristo. Sólo en la casa de uno se tiene la libertad de entrar y salir con la certeza y confianza de hallarse en su propiedad. Cristo es nuestra propiedad, nuestra casa y refugio. Nosotros le pertenecemos, y él nos pertenece. Es nuestro, nadie nos lo puede arrebatar; y él jamás nos soltará de su mano. ¿Quién puede apartarnos del amor de Cristo? se preguntaba san Pablo. Nada ni nadie. Por eso, el dolor que deja la ausencia de quienes se han ido, aunque sea en esa dramática soledad de familiares y amigos, no puede ensombrecer la certeza de que Cristo los ha llevado sobre sus hombros, atravesando el oscuro túnel de la muerte, y los ha introducido en las verdes praderas de su Reino. Han entrado por la puerta de su costado abierto y han visto la luz de la otra ladera, la luz inmarcesible que no conoce ocaso. Demos gracias a Dios por nuestros sacerdotes y fieles que nos han precedido en la fe y en la esperanza que alientan nuestro camino.

 

+ César Franco
Obispo de Segovia

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